Después de un día entero volando y un aterrizaje sacando las patitas para frenar, Primo ha llegado a la jungla, la jungla de algún lugar del mundo. Sabe que por ahí vive un pollo de su familia, porque recuerda a un tío suyo que era un poco rarito que tenía la manía de colgarse de cualquier rama, columpio o cuerda que estuviera a su alcance.
Como no está acostumbrado a estar rodeado de tanto verde, ha empezado a andar despacito porque no ve bien donde pisa, hay muchos ruidos y rugidos que no reconoce y hace mucho calor, por eso anda con las alitas hacia arriba, para airearse.
De repente, a lo lejos, Oh! Sorpresa! Un pollo saltando de rama en rama!, y es amarillo como él, "Tío Jorge, tío Jorge, estoy aquíiii! He venido a buscarte, reunión familiaaaaaar!"
"Sobrino Primoooo! Holaaaa!...
Qué felicidad, qué reencuentro, dan saltitos juntos, cogidos de las alitas, luego se tranquilizan y se pasan el resto del día contandose sus vidas hasta que se hace de noche, se acuestan, siguen hablando un rato y deciden volver a Valencia para que el tío Jorge se vaya aclimatando y preparando la reunión de Septiembre. Se duermen cansaditos de tanta emoción. Mañana descansarán y prepararán el viaje de vuelta.